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CAFÉ DEL ESCRITOR: IDEAS, PASATIEMPOS, MARKETING Y RECURSOS PARA ESCRITORES

5 razones por las que participar en concursos literarios

Si me preguntáis cuál es una buena forma de empezar en el mundo literario, mi respuesta está clara: participar en concursos literarios y más concretamente, en los de relatos. No todos estarán de acuerdo, ya que existen tantos caminos como tipos de escritores, pero este es el que me ha funcionado a mí y a muchas otras personas. Por eso quiero compartir con vosotros los puntos positivos que he encontrado a lo largo de mi viaje, así como algunos consejos tras mi experiencia.

concursos de escritura

A principios de 2017 me propuse un reto: presentarme a todos los concursos literarios que me llamasen la atención. Estaba en mi segundo año de carrera y me di cuenta de que hacía mucho que no escribía (y muchísimo más desde la última vez que había conseguido terminar alguna historia). La idea de embarcarme en un proyecto largo, como una novela, me parecía demasiado ambiciosa y poco realista. Sabía que había perdido práctica y que no tenía una rutina, así que iba a terminar frustrándome más pronto que tarde. No se puede empezar la casa por el tejado.

Ahora miro hacia atrás y puedo decir con seguridad que mi estrategia dio bastante resultado: a pesar de los muchos rechazos, quedé finalista en varios certámenes y algunos de los relatos que escribí desde entonces han formado parte de distintas antologías. Y, aunque a todos nos gusta ganar un premio de vez en cuando para no desanimarnos, esto no es ni de lejos lo único bueno que me ha traído participar en concursos de relatos.

como participar en concurso escritura

Puntos positivos de participar en concursos literarios de relatos:

1 Los relatos son… cortos

Esto que parece una obviedad no lo es tanto. Para personas que están como yo en aquel entonces, no ser capaz de terminar una historia puede resultar verdaderamente frustrante. Y la sensación de fracaso no ayuda a avanzar. No solo eso. No terminar una historia tiene un gran problema y es que nunca vas a aprender a escribir finales. Y de nada sirve tener la mejor frase de inicio si la trama luego se resuelve rápido y mal. Hay que practicar todas las partes de una historia y la mejor manera de hacerlo, sin frustrarse, es con relatos

2 Te obliga a terminar rápido una historia porque tienes un plazo

Normalmente cuando escribimos lo hacemos para nosotros mismos y no tenemos fecha límite para terminar una historia. Sin embargo, un plazo de una entidad externa, como un concurso literario, te obliga a ponerte las pilas. Si tu relato no está listo para tal día a tal hora, te quedas fuera. ¿Y vas a dejar esa historia a medias ahora que la has empezado?

3. Aumenta tu productividad y creatividad

Los relatos no son como las novelas. No pasas tanto tiempo pensando en los personajes o involucrándote emocionalmente en la historia por el simple hecho de que no tardas tanto en escribirlos. Es decir, es mucho más fácil pasar página y saltar a una nueva idea, incluso a un género completamente distinto.

Además, a final de año te resulta más satisfactorio saber que tienes diez relatos terminados (con los que puedes hacer lo que quieras si no te los seleccionan en los concursos) que varios proyectos largos a medias. Y lo mismo el proyecto largo suma más palabras que el conjunto de todos los relatos terminados, pero… ¡la mente es así!

creatividad literaria

4. Mejoras mucho y muy rápido

Esto es una consecuencia del punto anterior. Los relatos te permiten arriesgarte y ser creativo, probar distintos narradores, géneros y formatos para encontrar tu estilo. Así luego, con proyectos más largos, tendrás más claro qué es lo que quieres contar y cómo puedes hacerlo. Por si fuera poco, te permite practicar cada parte de una historia (introducción, nudo y desenlace) una y otra vez hasta dominarla. Y si tu historia es mala, bueno, al menos son solo 6.000 palabras y no 100.000. No inviertes tanto tiempo, lo que te permite equivocarte sin demasiadas consecuencias.

Y, sí, las primeras novelas suelen ser malas, pero después de cientos de relatos escritos, lo mismo tu primera novela no lo es tanto. O, al menos, tu segunda novela no lo será también. Esto es porque ya tienes práctica. Porque ya entiendes cómo funcionan las historias y conoces cómo te gusta a ti contarlas.

5. Conoces a mucha gente

Participando en certámenes entras en contacto con otros escritores, editores y muchas otras personas que se mueven por el mundillo y de las que puedes aprender muchísimo. Ya sea durante el proceso de escritura como tras el fallo del concurso literario. A fin de cuentas, son personas que, al igual que tú, aman la literatura. Encontrarás gente con una carrera literaria más avanzada y que, solo leyéndola o escuchándola, te enseñará un montón. Y también a personas que están empezando y con quien puedes hacer piña, betearos las historias entre vosotros y pasarlo bien en eventos literarios. Si hasta yo que soy timidísima y hablo poco he conseguido hacer amigos, probablemente cualquiera puede. Además, si tienes suerte y terminas ganando algún concurso literario de relato cuyo premio es ser publicado en una antología, te verás arropado por tus compañeros en tus primeras presentaciones.

conocer escritores

Dedicarte solo a los relatos también tiene su parte negativa. Las antologías no se leen tanto como las novelas, por ejemplo. Y, dentro de ellas, tu relato puede perderse entre el resto y no destacar nada. Además, creo que tras algunos años llega un momento en el que quieres empezar a centrarte en otro tipo de proyectos. Pero aun así, desde mi punto de vista, es un buen punto de partida para descubrirte como escritor, crear una rutina de escritura, hacer contactos y llegar a entender cómo funciona el mundo editorial.

¿Te animas a participar en un concurso literario? En este link puedes encontrar unos cuantos.

Soy graduada en Humanidades y en Traducción e Interpretación. Mi pasión por la escritura y todo lo mínimamente relacionado con ello me ha llevado a formarme también como editora, correctora y maquetadora. Como escritora me muevo entre mis tres géneros favoritos: fantasía, ciencia ficción y terror. Después de varios relatos publicados en antologías, De donde viene la magia, publicada con Literup Ediciones, es mi primera novela.

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