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Los seis arcos emocionales de la narrativa o… ¡esa historia me suena!

¿Has tenido alguna vez la sensación de que las mismas historias se repiten una y otra vez,  solo que con escenarios y personajes diferentes?  ¿Estabas a mitad de una película y ya sabías exactamente qué iba a ocurrir luego? No eres el único al que le ha pasado. Y tampoco es de extrañar. Por mucha imaginación que le echemos al asunto, los patrones siempre se repiten.

Concretamente, según un estudio que esta semana ha publicado el Laboratorio Computacional de la Universidad de Vermont, la mayoría de los libros se construyen únicamente a partir de seis arcos emocionales.

Kurt Vonnegut ya lo decía: todo se repite

Por allá a mediados de la década de los 40,  Kurt Vonnegut presentó una tesis llamada “Las formas de las historias” que fue rechazada, según sus propias palabras, por simple y por parecer demasiado divertida.  Aunque poco después dejó la Universidad para trabajar como publicista en General Electric, siempre siguió sosteniendo su tesis.

En ella analizaba los arcos emocionales de las historias, haciendo notar que había una gran similitud, por ejemplo, entre la Cenicienta y los orígenes de la historia de la cristiandad en el Antiguo Testamento.  En sus conferencias, Vonnegut representó de forma gráfica la fortuna del protagonista siguiendo varios de estos arcos: “chico encuentra chica, chico pierde chica, chico encuentra chica”, “hombre cae en el agujero, hombre sale del agujero”...    Te dejo aquí abajo el video (en inglés) por si te interesa escucharle.

Los arcos emocionales de una historia

Andrew Reagan y el equipo de investigadores de la Universidad de Vermont se han inspirado en la tesis de Vonnegut para realizar su estudio. Para ello han analizado los patrones de las fluctuaciones emocionales en más de 1.700 libros.

Al trazar los cambios emocionales que se producían en cada historia, han determinado que hay seis estructuras básicas en las que se puede encajar el viaje emocional de los protagonistas. Las novelas más complejas combinan varios de estos arcos, ya sea en el mismo, o en diferentes personajes.

Los arcos emocionales son los siguientes:

  • Crecimiento sostenido, también conocido como “de los andrajos a la riqueza”. Un ejemplo sería: Las aventuras subterráneas de Alicia de Lewis Carrol
  • Tragedia o caída sostenida, aunque también podríamos llamarle “de mal en peor”. Ejemplos: Romeo y Julieta de William Shakesperare, La Metamorfosis de Franz Kafka.
  • Caída y ascenso. Este sería el hombre en el agujero del que hablaba Vonnegut.
  • Ascenso y caída. Ejemplo: Ícaro de la mitología griega.
  • Ascenso-caída-ascenso. Ejemplo: La Cenicienta o Jane Eyre de Charlote Brontë.
  • Caída-ascenso-caída. Ejemplo: Edipo.

Independientemente del argumento global de la historia, la trayectoria de la mayoría de superhéroes seguiría el arco del “hombre en el agujero”, mientras que los villanos estarían en la categoría opuesta, como Ícaro.

Arcos emocionales narrativos: Harry Poter

El índice de felicidad y la popularidad de las historias

Para llevar a cabo este estudio, los analistas de la Universidad de Vermont seleccionaron más de 1.700 libros en lengua inglesa que tuvieran entre 10.000 y 20.000 palabras y más de 150 descargas en la web del Proyecto Gutenberg. A partir de aquí hicieron un análisis de los sentimientos y crearon gráficas del índice de felicidad de los protagonistas, tomando fracciones de 10.000 palabras.

La idea del análisis de los sentimientos es sencilla: todas las palabras tienen un impacto emocional positivo o negativo en las personas. Así que las palabras se pueden usar para medir las fluctuaciones y polaridades emocionales dentro de una historia.

La correlación entre el número de descargas y los seis arcos, también ha permitido saber cuáles son los más populares. Al parecer los arcos que más nos gustan son los de Ícaro y  Edipo, o los más complejos que combinan de forma secuencial el hombre en el agujero y La Cenicienta, seguidos de una tragedia.

No hay que confundir estos arcos emocionales con las estructuras narrativas, ya que los arcos están basados únicamente en los sentimientos que provoca el lenguaje utilizado y no en los detalles de las historias que afectan la progresión narrativa. Los arcos emocionales se basan en el impacto emocional positivo o negativo que provocan las palabras. Por ejemplo, pobreza, muerte o castigo nos empujan hacia un sentimiento negativo, mientras que amor, paz o amistad, despiertan sentimientos positivos.

El estudio aún no está completo y los investigadores planean expandir el muestreo y añadir textos en otros idiomas. De todas formas en este enlace puedes ver las gráficas de algunos de los libros que se han analizado, como Harry Potter, Anna Karenina o El Quijote.

Fuentes: estudio de la UVM, MIT Technology Review, Open Culture, Science Alert

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